El espacio global, de caracter neutro, permite al ciudadano apropiarse libremente de cada vivencia
La propuesta para la Ordenación del Área Cívica de San Fausto parte de la idea de generar una ordenación unitaria para la revitalización del barrio. De esta manera, se plantean una serie de estrategias que potencien los valores inherentes al lugar como son el carácter lúdico, cultural y deportivo, la característica de borde urbano enmarcado en un entorno natural y el valor de las edificaciones existentes.
La caracterización de los espacios viene dada por la confección de escenarios, como fondos o planos delimitados, que serán el sustrato de la actividad de las personas del barrio y su involucración en la revitalización del mismo. Así, el espacio global, de carácter neutro, solamente acondiciona y delimita un escenario donde cada objeto despliega su propia espacialidad, sin imponer al usuario la presencia de la arquitectura y que permite al ciudadano apropiarse libremente de cada vivencia.
Los criterios principales de la ordenación propuesta son resolver parte de las carencias de infraestructuras de la zona (lúdicas, deportivas, culturales, de aparcamiento), dotarlo de una unidad mediante la absorción y redefinición de los espacios públicos entorno a las edificaciones existentes y revitalizar el barrio mediante la inserción de un edificio para la ciudadanía y un espacio catalizador de las actividades lúdico-culturales del barrio.
El Centro Cívico San Fausto, representa de modo metafórico, el papel desempeñado por las anteiglesias de los municipios de Bizkaia en la antigüedad como lugares de protección y escenarios de la vida social, albergando mercados, eventos y tradiciones. Así, la propuesta de Centro Cívico, parte de la idea de crear un volumen protector que se manipula, en función de una serie de leyes (dimensionales y geométricas) y de condiciones que impone el lugar, haciendo evidente su doble condición de puerta y límite.
Paralelamente, la ordenación propuesta, realiza una relectura de la actividad lúdica, partiendo de la idea de potenciar los juegos. Así, se plantea la definición de un plano que da cabida a juegos para pequeños y mayores; juegos nuevos y tradicionales. Un lugar donde cada juego tiene su espacio delimitado, pero donde el constante fluir de personas de todas las edades permitirá la transmisión de toda la herencia cultural a las futuras generaciones. En síntesis, un espacio creado para la ciudadanía.