Volumen limpio y ligero en cuanto a materiales, que realiza su función de cierre de una forma discreta sin interferir con el paisaje
La nueva cubierta de pistas se emplaza en el sector deportivo del campus de la Universidad de Navarra en Pamplona. Tratando de reducir al máximo el impacto urbanístico y paisajístico, se opta por una solución volumétrica sencilla. Se trata por tanto de un volumen limpio y ligero en cuanto a materiales, que permita realizar su función de cierre de una forma discreta sin interferir con el paisaje.
Se mantiene por tanto esa voluntad manifiesta de preservar el carácter específico y singular del Campus como un espacio verde y continuo en el que se van insertando edificaciones aisladas que, en su voluntaria compacidad evitan cualquier sensación de trama para mantener la imagen de parque urbano dotacional en el que se trata de acrecentar los valores paisajísticos existentes.
Se propone un edificio ligero que es solamente una nueva cubierta por delante del edificio de las instalaciones deportivas del campus de la UN, proyectado también por el mismo estudio. Bajo ella se aloja una pista de tenis y 3 de paddle. Para la cubierta se plantea una estructura metálica de grandes luces que contribuya al carácter de ligereza y provisionalidad de la edificación resuelta mediante un conjunto de cerchas y correas ligeras con lucernarios en forma de diente de sierra.
Los cierres de fachada separados de la estructura, enfatizan su carácter de envolvente ligera dejando la cubierta intencionadamente en un segundo plano. El cierre de fachadas se realiza también en material translúcido, policarbonato, que contribuye por una parte a la sensación de ligereza y por otro, al uso de la edificación. El cierre superior de esta piel envolvente es de panel de sándwich in situ que protege de la insolación, mientras el cierre de fachadas se interrumpe a la altura de 3 m respecto de la pista, para permitir la visión continua del espacio verde en que se inserta la dotación deportiva.