Memoria
Como criterios generales se busca la recuperación del edificio, adaptando el conjunto a la posición geográfica y a la sección del terreno. Además, se debe dignificar la imagen del mismo mediante el énfasis de su esquema, configurando un contrapunto horizontal al aglomerado vertical que mantiene la imagen de Grávalos a la vez que se conserva la imagen global del conjunto. En cuanto a los objetivos funcionales lo que se pretende es una diferenciación del balneario respecto al hotel y al restaurante, debidamente conectados para una mejor gestión, manteniendo ámbitos diversos. Por otra parte se crea una atmósfera de tranquilidad a través de la luz difusa y de bienestar, gracias a la luz directa, diferenciando ambos tipos de estancias de descanso para su utilización según el tipo de tratamiento o dependiendo de la época del año. Al mismo tiempo se puede realizar el aislamiento de las zonas balnearias de las hoteleras para evitar problemas de olores y vapores, concentrando toda esa actividad en áreas de orientación diferente a la zona de habitaciones o restauración. Así mismo, se intenta clarificar las circulaciones internas del edificio, facilitando la gestión con un mínimo de personal y utilizando de forma diferenciada todos los ámbitos del solar. Además, también se marcan unos objetivos bioclimáticos, con especial atención a la luz y al sol, a través de los cuales se aprovechan las condiciones bioclimáticas de la sección, desde el agua que surge de la sombra hasta el descanso asociado al soleamiento. Además se crea un tratamiento integral que incorpora no sólo distintos usos funcionales, sino distintos espacios, luces y orientaciones. Por último, se pretende también el empleo de las condiciones de soleamiento y de microclima que el agua y el jardín pueden crear en el entorno del edificio, aprovechando los principios de inercia térmica, en relación a la masa edificada, y los de ventilación cruzada.