La forma orgánica y singular conseguida contrasta con la más racional de los bloques que le rodean
El proyecto de viviendas de precio pactado, parcela M2-1, se inserta en la rígida trama de la ordenación existente, rodeado de espacios libres de uso público. El volumen planteado para la torre responde a una tipología basada en un único núcleo que evita la configuración casi obligada de patio central, poco flexible y útil en climas como el de la Cornisa Cantábrica. La forma orgánica y singular conseguida contrasta con la más racional de los bloques que le rodean, en concordancia con su posición perimetral en la ordenación.
El edificio, que busca con su perfil el máximo soleamiento y las mejores vistas, se ha planteado de acuerdo a criterios de construcción industrializada. La envolvente se resuelve con paneles prefabricados de hormigón en dos tonos de gris. Todos los elementos exteriores se han realizado con aluminio o panel metálico PVDF, para evitar cualquier oxidación. En el interior, siguiendo estos mismos criterios, la tabiquería se ha realizado con paneles de yeso laminado y solados de parquet flotante. En la planta ático así como en terrazas y esquinas, obtenidas mediante el corte de las bandas de prefabricados de hormigón, se ha dejado al descubierto la "segunda piel" del edificio, de mortero coloreado en azul que dialoga con el prefabricado e identifica la promoción.