36 viviendas libres en Donostia-San Sebastián
La propuesta consta de dos edificios casi paralelos que se configuran como volúmenes lineales quebrados adaptándose a la morfología de la parcela y del monte Ulía. Éstos, a su vez, se escalonan con el objetivo de minimizar el impacto de las plantas altas en el marco verde del monte Ulia, consiguiendo además la generación de diversas terrazas completamente abiertas a las vistas y el soleamiento para todas las viviendas. En su composición se ha optado por remarcar la horizontalidad de la propuesta con bandas de igual proporción de solidos (jardineras y antepechos) y vacíos (entrepaños y huecos de fachada). De esta manera la propuesta se entiende como bancales pétreos desplegados en el monte que se retranquean para generar las diferentes terrazas. Esta horizontalidad sólo se ve afectada por la introducción de los elementos de comunicación de los portales, que aparecen como volúmenes verticales en fachada y en cubierta, a modo de contrapunto a la horizontalidad y nexo de los diferentes estratos.
El conjunto cuenta con una serie de espacios de uso comunitario, que incluyen, bodega, spa, gimnasio y sociedad gastronómica en el interior del edificio, integrado dentro del basamento del bloque superior, un programa que se completa con una piscina exterior situada al este en la plataforma superior con posible acceso independiente desde la calle.
Ficha de Proyecto
Miguel A. Alonso del Val,
Rufino J. Hernández Minguillón,
Marcos Escartín Miguel
Director de obra:
Miguel A. Alonso del Val.